“La IA avanza más rápido que la energía que la sostiene y este desfase ya condiciona qué proyectos pueden ejecutarse”, alerta Sergio García Estradera, gerente de i3e, ante el creciente reto energético que reveló el MWC 2026.
El Mobile World Congress 2026 ha cerrado su 20ª edición con 105.000 asistentes, consolidando su papel como referente global pese al leve descenso derivado de las restricciones aéreas en Oriente Medio. La feria ha dejado claro un salto tecnológico: la inteligencia artificial aplicada, las redes 5G Advanced y los primeros desarrollos hacia el 6G se consolidan como nuevas infraestructuras críticas de la economía digital.
El congreso ha mostrado un fuerte avance en IA aplicada a empresa, dispositivos con IA nativa, además de demostraciones de robótica humanoide y computación cuántica. Para i3e, compañía experta en infraestructura tecnológica, este salto tecnológico supone una ampliación directa del consumo eléctrico. “Cada mejora en IA, cada iteración de modelos y cada nueva capa de personalización implica más cómputo, más red y, por tanto, más energía”, señala Sergio García Estradera, gerente de la firma.
En este contexto, i3e alerta de que la aceleración de la IA tensionará de forma creciente la red eléctrica. García Estradera advierte que “la IA está avanzando más rápido que la capacidad energética disponible, y este desfase empieza a marcar qué proyectos son viables y cuáles no”. Una lectura que coincide con la narrativa predominante del congreso, donde la sostenibilidad se ha consolidado como uno de los grandes ejes transversales del sector.
Sostenibilidad energética, el eje silencioso que define el futuro del sector
Las grandes compañías presentes en el MWC, desde operadores a fabricantes de infraestructura, han coincidido en situar la eficiencia energética y la automatización inteligente como pilares para sostener el crecimiento de la IA y los servicios digitales. Las demostraciones centradas en reducción de consumo, optimización operativa y modelos de red más inteligentes han ganado protagonismo frente a los lanzamientos tradicionales de producto.
Para i3e, esta edición confirma un mensaje contundente: la competitividad tecnológica dependerá de la capacidad de garantizar energía suficiente, redes resilientes y modelos operativos eficientes. “Las economías más avanzadas serán aquellas que puedan sostener el ritmo de la IA, no solo desarrollarla”, concluye García.
La compañía subraya que esta transición marca un cambio estructural: “La competencia ya no estará en velocidad o cobertura, sino en resiliencia, automatización y eficiencia energética”.
Cataluña, líder en soberanía tecnológica
Cataluña, sede del MWC, ha reforzado su posicionamiento internacional en materia de tecnología con la presentación del primer satélite europeo de investigación en órbita baja, un hito que forma parte de su estrategia institucional para promover una IA ética, responsable y centrada en las personas. Este avance sitúa al territorio en la vanguardia del futuro 6G y de la soberanía digital europea, claves para la gestión autónoma de infraestructuras críticas.
Desde i3e se valora que “la soberanía tecnológica no se construye solo con regulación, sino con infraestructura real y capacidad de control del dato”, un enfoque que, según la compañía, Cataluña ha sabido trasladar con claridad durante el MWC 2026.